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jueves

MI Y YO

Me molesta la burocracia reciclada, mi pedantería asolapada y las conversaciones aburridas. Me molesta que me digan sobrenombres estúpidos como "flaco", "chino" o "causa". Me molestan los libros de autoayuda que profesan la felicidad eterna, me molestan los mensajes de "canjea esto" o "aprovecha ya". Me divierten los arribistas, los sobones y los orgullosos. Me divierta también el entusiasmo temporal de los hinchas peruanos a su selección de fútbol. Amo caminar bajo la lluvia. Detesto las fotos de sonrisas forzadas, odio, y esto lo recalco, odio la salsa, la odio por su simpleza y por su monotonía.

Detesto que me despierten, y claro, amo dormir hasta el mediodía. Me jode retrasarme, y peor aún, me jode que otros me retrasen. Odio las mentiras. Odio a los vulgares. Detesto la lentitud. Amo la belleza. Me gustan los atardeceres con vino y las noches de cerveza.

Me gusta leer en los buses y me incomoda leer en las bibliotecas. Odio no almorzar. Detesto la rutina, por ende, detesto los horarios. Odio la gente vacía y superficial. Amo el periodismo y detesto ser inútil e invisible. Me gusta viajar solo. Detesto esperar. Amo a mis padres. Me gusta cantar en la soledad de mi cuarto. Y claro, la amo a ella.

viernes

Lima, te amo


Lima.
Siempre me gustó vivir aquí, en Lima. Me gusta ver su cielo inexpresivo e indeciso. De Lima me atraen sus mendigos cara sucia que piden dinero. Sus locos que andan desnudos por las calles, y se mezclan con toda la basura tirada en la pista. De Lima me gustan los vendedores ambulantes.

Me gusta Lima con sus calles sucias y desgastadas, con su tráfico inagotable, y con sus hoteles baratos. Me gusta Lima porque, de todas las ciudades que conozco, esta es la más desordenada. Me gusta su caos pasivo, y su lluvia tímida.

Me gusta su gente, y sus miradas cansadas de vivir en Lima. Adoro esta ciudad porque se come bien, rico, y sobre todo barato. Me gustan sus noches porque son largas e impredecibles, y porque está llena de vendedores y prostitutas feas y gordas.

Me gusta Lima con su olor permanente a humedad y a pobreza. Con su música que siempre es sinónimo de fiesta. Con sus colores chillones pegados en sus muros. Con su gente apresurada por subir a autobuses en los cuales siempre hay sitio. Con sus periódicos que prometen aumentar el vigor sexual.

Me gusta Lima porque cada día veo más huelgas sin sentido que reclaman justicia. Con su mestizaje, con su sabor, con su maldad huachafa, y su amabilidad desbordante. Adoro esta ciudad y espero morir aquí. Te amo Lima. 


jueves

Cosas inconclusas

Casi siempre dejo las cosas a medio hacer, la mayoría de las veces las dejo porque me da flojera, o quizá porque pierdo el interés.
Muchas de esas cosas tratan sobre mi y la escritura, porque tengo algunas ideas para libros que espero algún día publicar, pero siempre empiezo bien, comienzo entusiasmado, pero termino dejándolo. Al final siempre encuentro esas libretas regadas por algún lado de mi habitación, ignoradas por mi falta de compromiso.

A veces no termino de ordenar mi cuarto, aunque parezca insulso y banal, tenía que decirlo. Me siento culpable, pero los recuerdos que recorren todo mi cuarto hacen que me olvide de lo que estaba haciendo y me sumerja intensamente recordando ese paseo, mirando esa foto y pensando, ¿Cómo pasó esto?
Veo también esos regalos que recibí de personas que ya no están más en mi vida, personas que se fueron tomando un rumbo extraño.

Quiero hacer también 2 cortometrajes, me imagino las escenas y las encuentro divertidas, y no es que yo sea un genio de la cinematografía, no me creo un gran director, pero escribir guiones me ayudan, porque reflejan esa necesidad extraña que tengo por escribir.

No terminar las cosas te trae problemas, siempre finaliza lo que estas haciendo. Yo no quiero que este blog se llene de polvo, no quiero que pasen arañas por aquí. Esperen que ya escribiré más seguido.

miércoles

Pidan más

A veces me cuesta demasiado tiempo escribir. A veces simplemente desaparezco en el vacío y dejo que me pierda en un universo sin sentido, una galaxia sin color que no deja de desaparecer cada vez que pestañeo. Un mundo que da vueltas en mi cabeza y que aplasta todas mis ideas.

A veces simplemente mis dedos no pueden teclear palabras, no llegan a escribir un verso y la paupérrima prosa que manejo a mi corta edad se desvanece. A mi cerebro se le acaba la tinta y mis neuronas protestan porque me esfuerzo por crear alguna idea que sea digna de ser lanzada en Internet. De ser leída por algún anónimo usuario que no comenta mis posts por pura flojera.

Pero es verdad, a mi también me da flojera comentar los posts de otros blogs, y no porque no lo merezcan sino porque la burocracia de Google hace que todo sea complicado. Pero me gusta escribir en este blog porque es lo único mio que tengo, que posea y que nadie podrá quitarme.

Y ahora recurro a ti amable lector, comenta por favor, ya que gracias esas cortas palabras de aliento que me das, sirven para que yo mantenga vivo este blog. Una página que surgió como una obligación, una página que valió una nota aprobatoria en un curso, pero que ahora se ha convertido en un espacio donde yo puedo expresarme libremente. Donde nada, ni nadie podrá pararme.

viernes

¿Cómo NO mantener un blog?

Quizá existan guías que te aconsejen a mejorar tu blog. Pero este post se lo dedico a todas aquellas personas, otroras bloggers, que abandonaron su espacio, dejaron su blog de lado. Personas que se cansaron de postear y ahora han recobrado su vida ( tal vez social) Para ellos con cariño.

1. No tengas Internet durante un mes y medio. Es díficil postear sin tener red en casa. Que por algún azar del destino (monetario) se te impide conectarte. De esa manera te atrasarás con la actualidad y nadie te leerá, mucho menos te seguirán.

2. No tener tiempo. Que tengas muchas tareas por hacer que no te dejen un tiempo a solas con tu computadora. Cuando estés sentado, aliviado porque no hay moros en la costa, entonces aparece otro infortunio.

3. Las distracciones. Cuando estés mentalizado por postear, ya haz tomado conciencia de que tu blog está con polvo, y desear darle una aseada, entonces la Internet con sus interminables divertimentos harán que te distraigas. Redes sociales, Youtube, videojuegos en linea, o quizá algo más harán que no postees.

4. No tengas un tema. Cuando tengas por fin tu blog, estas listo, pero, ¿Qué tema hago? Estarás como barco a la deriva. Sin rumbo, y sin motivación.

5. La inspiración. De un día a otro, de un post a otro, se te puede ir. Sin que te des cuenta. Las palabras que escribirás no tendrán sentido y al final lograrás una entrada para el olvido.

Estas son para mí, las 5 principales razones por la cual uno puede olvidar postear, por la cual uno puede abandonar su blog y crearse otro para reivindicar su honor.
Y tú ¿Tienes otra razón para no postear? La palabra es tuya.