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martes

Me jode amarte

Me molesta que él te diga bonita, preciosa, que te diga que te ama, y que tú le respondas, sí mi amor, yo también te amo. Me jode porque sé que él no te ama como yo lo haría.
 
Él no sueña contigo cada noche, y alucina momentos íntimos contigo. NO. Él está contigo porque tú eres demasiado bella para darte cuenta, y claro, él solo te usa como un trofeo más. Y mis amigos ya me lo han dicho, él no te merece, para nada, en serio, para nada.
 
Disculpa si escribo esto con el hígado y no con el corazón, pero esos mensajes que veo en serio me joden. Yo sé que él no te gusta, que solo es un capricho tuyo y que esas frases vacías que se lanzan por el ciberespacio a vista de todos es un verdadera farsa. Así de simple.
 
Escribo por despecho, porque yo soy muy idiota o muy cobarde como para decirte todo lo que siento. Y claro, solo me atrevo a decírtelo de manera anónima. TE AMO, entiéndelo, te amo y lo hago desde hace 3 años, lo hago desde la primera vez que te vi. Cuando viniste caminando, con esa larga cabellera tuya y me preguntaste si tenía lapicero. Y claro que tenía, y no solo eso, también te podía dar mi vida, e incluso casarme contigo.
 
Esto me lo juro a mi mismo. Termina con él, te lo pido, termina. Y te juro que iré a tu casa, tocaré la puerta y te confesaré todo, TODO. Ya no más, estoy listo para el rechazo, pero eso ya no me importa solo quiero que sepas todo lo que siento por ti, nada más, y moriré feliz.
 
Termina.

Comentarios en la Plaza

Invierno en Lima. Un sábado en la tarde.

"No seas huevón. O es que acaso quieres ser como cualquier cojudito que anda suelto por la calle. Tú debes ser mejor. Yo creo en ti, pero veo que tú no. Eres demasiado inseguro, y esa huevada siempre te va a joder. Ya acabaste la universidad, bien por ti, ahora es momento de hacer tu propio camino. Tú eres inteligente, yo lo sé. También veo que eres hábil, pero debes demostrarlo, no a mi, sino a los demás, al mundo. Si te gusta escribir, haz eso, pero ponle corazón, ponle ganas. Demuéstrales a tus padres que ellos se equivocan. No te quedes estancado. Ya no eres un niño, entiende eso, por un carajo. Ya no dependes de mamá y papá. Sal de tu casa y conoce la vida real que, siendo sinceros, es bien jodida. Solo te puedo decir una cosa más; siempre, y recuerda bien, siempre sé el mejor en lo que haces."


lunes

Mescolanza (II)

Tengo tantas cosas por hacer, tengo tantas metas por cumplir, tantos sueños por hacer realidad. Quiero ser escritor, quiero fotografiar al mundo, quiero solamente coger mi mochila y largarme de esta realidad tan áspera. Quiero ser feliz, y mejor aún, ser feliz contigo. Esa sonrisa tuya, esas fotos que veo todo el día y que a ti te parecen feas. Sales hermosa, y siempre lo serás.

Quiero ser periodista, quiero ser padre, un buen padre, y por qué no, quiero ser el amigo de mi hijo. Eso quiero, un hijo, una razón para vivir, quiero vivir para alguien, y saber que el pequeño James me esperará todos los días. Quiero ir con él de viaje, ir por el mundo, y enseñarle lo poco que sé.

La vida a veces es corta, y yo quiero estar aquí por mucho tiempo. Y ya lo decidí. Me iré, me iré muy lejos para que nadie me encuentre, y yo sé que nadie me buscará, nadie me extrañará, porque a veces soy así, solitario, tonto, idiota, testarudo, aburrido. Así es la vida: muy corta.

viernes

Busco ¿Amor?

Dicen, los suertudos en el amor, que a las mujeres no hay que quererlas, y mucho menos amarlas. Solo, dicen estos seres, que para ellas nosotros debemos ser sus más supremos dueños. Que ellas deben obedecer a todas nuestras órdenes. Pero para mi, que en estos campos soy más afortunado que un día lluvioso, las mujeres representan figuras perfectas e inalcanzables que desprecian (con mucha delicadeza) mis insulsos coqueteos.

Ellas, claro, no se dejarían afanar (siendo caballero diré, cortejar), por cualquiera. Ellas, en su mayoría, desean a alguien que las proteja. Alguien que sepa cuidarlas de algún malhechor, pero yo, claro, con mis "fuertes" brazos, quedo ante estos tipos como un tremendo pelotudo, como un huevas tristes.

Yo (y espero que halla quedado claro) ando buscando novia. Ando buscando alguna chica que quiera compartir algunos meses conmigo. Vamos no sean mezquinas. Solo pido un poco de amor recíproco. Y si esto de lanzar esta clase de pedido al ciberespacio te parece raro, entonces tómalo así. Tómalo como un grito desesperado de alguien que solo quiere un beso y un abrazo.

domingo

Seré periodista

- ¿Qué?
- Voy a estudiar periodismo, papá.
- ¿Cómo?
- Así como lo oyes.
- No te creo, de qué vas a vivir, vas a ganar poco dinero, no hay periodistas con mucho dinero, todos son pobres.
- No me importa, papá. Yo no quiero el dinero, tener mucha plata no me hace nadie.
- ¿Por qué no puedes ser abogado como tu primo?
- Porque no me gusta, ser abogado es aburrido.
- ¿Aburrido? ¿Sabes acaso cuánto dinero tiene él?
- Prefiero mil veces morirme de hambre y hacer algo que me gusta, que vivir amargado y con mucho dinero. Así no seré yo papá. Así no.
- De verdad que eres extraño.
- ¿Extraño? Me llamas así solo porque quiero vivir de algo que me va a llenar el alma, que me va a hacer conocer personas, lugares, que me va a hacer vivir momentos inolvidables.
- Te pones en riesgo.
- Eso es lo que me gusta del periodismo, papá, eso es. Vivir todos los días con algo nuevo, con una nueva historia, y será así.
- No vivirás de fantasías, cómo sino quieres criar a tus hijos, ¿Haz pensado en tener familia?
- Claro que lo pienso, y todos los días. Creo que lo mejor que le puedo dar a mi hijo o hijos es conocimiento puro, contarles mis anécdotas, las experiencias que he vivido, y que viviré, porque quiero ser periodista hasta mis últimos días, porque sino no me sentiré vivo.
- Ten cuidado en lo que te metes.
- No te preocupes papá.
- Suerte entonces.
- Gracias.
- Sabes hijo.
- Dime.
- Yo también quería ser periodista.

sábado

No dejes de AMAR

Lucía llega a su casa. Está cansada, porque viene del colegio. Hoy aprendió a multiplicar. Deja su mochila encima del sofá y no escucha las reprimendas de mamá. Se olvida del mundo. Ahora solo le interesa algo. Ver a su perrito. Tilín, su cachorro. Uno muy inusual, que solo se queda dormido debajo del lavadero y que tiene un mancha en forma de corazón en una pata.

Tilín nació gracias al sacrificio de su Mostaza, su madre. Los veterinarios le advirtieron a Lucía que Mostaza solo daría a luz si se sacrificaba. Si daba la vida por su cría. Lucía volvió ese día llorando. Se encerró en su cuarto y no quiso ver a nadie, ni siquiera bajó a cenar. Luego de eso Mostaza nunca fue la misma. Cada vez que Lucía la veía, ella le respondía con una mirada de pena, como si cada día se acabara el mundo. Como si ya no existiese un mañana.

Tilín vino al mundo mientras Lucía estaba en el colegio. No pudo despedirse de Mostaza, ya llegó muy tarde. Se quedó viendo el pequeño bulto que contenía a Mostaza, y se paró ahí, como haciendo guardia, para que nadie le arrebatase a su querida mascota. Luego de eso Tilín se convirtió en el nuevo propósito de Lucía. Cada tarde lo sacaba a pasear y le daba de comer.

En uno de esos paseos, Lucía se percató de algo que nunca había visto antes. Muy cerca de su casa había un grupo de personas conglomerados cerca a una carpa. Lucía se acercó y para su sorpresa habían cinco perros. Todos ellos estaban metidos en algo que parecía una gran cuna. Tenían comida, agua y ropa. Estaban bien cuidados. Una señora la mira y dice: "¿No deseas adoptar un cachorro?" Lucía la mira sorprendida, y tiene ganas de volver a su casa, pero luego vuelve a mirar a los perros sin dueño, sin casa. "Solo tienes que llamar a tu mami, a ver si quiere, no te cobramos nada". ¿Quién regala perros así por así? Nadie. ¿Es que acaso esta señora está loca? Hay algo escrito en la gorra de la señora. Fundación A.M.A.R. Qué significa. 

Lucía ve que un niño saca un perro de la gran cuna y se lo lleva. Su papá habla con la señora de la gorra, firma unos papeles y luego se va. Lucía observa al niño, se va contento. Mese al perro en sus brazos, como si fuera un bebé. Lucía regresa a su casa con Tilín, busca a su mamá, y la encuentra en la cocina.

"¿Mamá podemos tener otro perro?" "¿Otro?" "Sí, mamá, te prometo que lo voy a cuidar muy bien, al igual que Tilín" "Pero Lucía no tengo dinero para comprar otro" "No, mamá. En el parque hay gente que regala perros" "¿En el parque Candamo?" "Sí ven, vamos"
Lucía deja a Tilín en la casa, sale con su madre y ve que aún sigue la carpa ahí. Muchos de los curiosos ya se han ido. Llegan a la carpa y Lucía deja que su mamá hable con la señora de la gorra. Otro niño más está viendo la gran cuna, le pregunta a un señor quiénes son y él le responde: "Somos de la Fundación A.M.A.R. y rescatamos perritos o gatitos que han sido abandonados o heridos, siempre estamos acá, en el parque Candamo, todos los sábados" Lucía voltea para ver a su madre, y ve a unos gatos dormilones tirados en su jaula. Se les ve tan vagos. 

La mamá de Lucía dice que escoja cualquier perro. Ella ve a uno muy parecido a Mostaza y lo saca de la gran cuna. Lo carga y este le muestra su cariño lamiendo la cara de Lucía. Ella está contenta. Tiene otro cachorro más. Ella nunca olvidará ese nombre. Fundación A.M.A.R.

jueves

La historia del seguir

Cuando aún tenía pocos años de nacido. Ya 15 para ser exactos. No sabía que ser con mi vida. A qué dedicarme, algo que me guste mucho, con el cual me ganaría el pan de cada día. Y hablando de panes, por un momento pensé en ser chef. Sí, pero mi familia se encargó de desilusionarme. Decían que no tenía alma para eso, que ni ayudaba en la cocina, y menos iba a poder hacer o crear algo. Bueno, no sé si tengan razón pero aún quiero ser chef.

Tengo un amigo que lo es, pero no sé si lo merezca. Su actitud me disgusta mucho cuando se habla de temas gastronómicos, muestra, digamos, cierto desdén. De la cocina pasé a las pistas de baile. Me entusiasmé mucho por un tiempo con la danza.

"Quiero bailar papá, viajar por el mundo bailando". Claro, suena bonito, si tuvieras una familia de artistas y hippies. Pero la mía no es así. Mi familia está llena de: ingenieros, arquitectos, diseñadores y estadistas. Los pasos de baile que yo ensayaba no sirvieron de nada. Otra vez deje mi meta. Qué flojera.

Y derrepente, llegué a mi último año de secundaria. No era el mejor de la clase, era uno de los mejores. Las fusiones químicas me seducían. Me sabía la Tabla Periódica de los Elementos. Me los sabía. Y entonces me pregunté. ¿Pasar mi vida mezclando cosas?¿Creando cosas locas, y convirtiéndome en científico loco?, quizá eso era para mi.

La literatura es el arte de crear, creen mundos. Pueden crearse ustedes mismos. Mi profesor de Literatura, un maestro de las letras, es muy inteligente.

Ya me había enseñado antes, pero aún era incrédulo ante todo. A los 12, no es buena edad para la conciencia. Él con sus artes, con sus lecturas, con sus manías, locuras y rectitud. Me enseñarón, quizá, el camino que debía seguir.

Acabé. Vagué. Postulé. Ingresé. Ya era mi primer ciclo de Universidad y estaba nervioso por todo. Pero sabía qué seguir. Sabía que tenía que ir adelante. El periodismo se convertiría en mi vida. Comenzaba una nueva vida.

Y tú,¿Tienes un sueño que haz seguido, y no haz alcanzado? Escribe.