martes

Mi regreso

Vuelvo aquí después de mucho tiempo, y vuelvo para poner un poco de orden. En estos meses (o años) de ausencia he hecho mucho, he visto mucho.

También he aprendido cosas nuevas y he olvidado algunas otras. Sin embargo, hay algo que todavía sigue ahí, inamovible. Mi vida ha cambiado poco, pero ha cambiado. Ya tengo 25 y me siento viejo, exhausto... triste, a veces.

La felicidad me rodea, pero en momentos como estos (en los que veo a otros más alegres) simplemente se aleja, se va... me esquiva. Soy feliz contigo, no me malinterpretes. No podría estar más agradecido con la vida por haberte conocido, pero pues.... no sé, soy raro, eso ya lo sabes.

Prometo ser una mejor persona. Es un nuevo año y se supone que debo plantearme metas, pues esa es una de ellas.

Prometo cambiar para bien, ya no ser tan egoísta y compartir más contigo y con ellos.

Prometo también postear más. Es difícil porque la inspiración no llega, pero trataré de que venga, a la fuerza si es necesario. Así que, acompáñame en este nuevo año, en el que los blogs "ya no están de moda".

martes

Mierdas raras

Ella se llama María y él se llama Juan. Él es mi compañero de cuarto y ella es su enamorada. Ambos son unos idiotas. Juan tiene un hijo de 6 años y lo dejó por irse a tirar con ella. Abandonó al pequeño Lauro por un par de tetas y un culo celulítico. Ella es una idiota porque se tira a Juan, pese a que sigue casada con un tipo llamado Rodolfo. Él me dijo: dejo a mi esposa porque es una perra que no me valora. Ella me dijo: estoy con él porque tenemos buen sexo. Así es la lógica: él se la mete y ella goza. Ambos se complementan, ambos son unos despreciables seres, al menos en ese aspecto. Ella quiere plata, pero Juan no la tiene. Hace poco, él cobró un dinero que le debían desde hace años.  Ella le dijo: inviértelo mi amor, verás que lo multiplicarás. No fue así.  Él invirtió los casi 3 mil dólares con los que iba a sobrevivir. Sin embargo, ella aún sigue con él. He ahí el problema,  esa es la parte que no entiendo. Qué será lo que ella quiere ahora, qué será "eso" que no puedo ver. 

viernes

Arruinado

Últimamente me derrumbo más fácilmente. Últimamente me cuesta levantarme más de lo debido. Me encierro más de lo acostumbrado y eso me jode. No sé dónde estoy. No sé en qué punto de mi vida he quedado. En los últimos días han ocurrido muchos cambios. He de confesar que he estado en piloto automático en ese tiempo. Levantarme, vestirme, trabajar, comer, dormir. Así ha sido. Ahora me siento un extraño en el lugar en el que se supone debo tomarlo como mi nueva casa.

No sé, en serio no lo sé. Me atemoriza pensar que ya llegué a mi punto máximo. Me da miedo si quiera pensar que este es el máximo nivel al que llegaré en mi vida. Aún no he logrado lo que quiero. Aún no he conseguido hacer la mitad de mi sueños realidad. Nada.

El año aún no acaba pero yo ya estoy seguro que este ha sido el año en el que he quedado arruinado. Al menos económicamente hablando. Este ha sido un año de cambios, de bajas y subidas. Un tiempo marcado por los contrastes. Ha sido un año lleno de no sé, de sentimientos encontrados. De querer lograr las cosas, pero también lleno de impotencia. Este ha sido un año en el que yo mismo he marcado mi camino. Un trayecto a la perdición.




365



Sé que a veces pido mucho y yo doy poco. Lo sé, y me jode. Me hace sentir mal y no sabes cuánto. Hace un ya año que estamos juntos. Han pasado ya 365 días desde ese primer café en el Jockey. Desde ese momento, desde ese día a las 7 de la noche han sucedido muchas cosas. Lloraste, reiste, te hice enojar, hasta te mantuve despierta durante algunas madugadas. Gracias por eso, en serio.

Eres una de las pocas mujeres que realmente me comprende. Me entiendes y me soportas. Sabes que soy jodido, pero aún así, mientras soy más jodido, creo que me amas más. Gracias por todo. Ya te lo dije antes, pero te lo vuelvo a decir. Eres la primera mujer con la que realmente he pensado en casarme.

Sabes que para mi el matrimonio es lo último en la lista. Hemos vivido muchas cosas en este año vertiginoso. Ahora vivimos juntos y hemos hecho de ese cuartito de 40 metros cuadrados, nuestro primer hogar. Nunca te he dicho esto pero, en serio, me gusta haber comenzado a vivir esta etapa contigo. No me hubiera imaginado a otra persona, de hecho, no creo que nadie más me soporte como tú lo haces. Gracias por todo, A.