martes

Ser famosa (Despertar)

Ella avanza y suelta su guitarra rota y descompuesta. Se sube la blusa, y no comprende dónde está. Solo sabe que antes que perdiera la conciencia todo era un caos, una conmoción, una fiesta.
Ella mira a todos lados y solo ve gente ebria, vasos rotos y algo de sangre derramada. Vuelve a cerrar los ojos para recordar qué ha pasado, qué ocasionó todo esto, pero no logra recordar y solo le duele más la cabeza. Juliana está confundida.

Luego atina a caminar y lograr escapar de esto que parece un sueño mal hecho, una travesura de Morfeo. Juliana se coge el cabello y siente algo pegajoso en él, qué podría ser. Es sangre. De quién, de ella, acaso del tipo que estaba al costado de ella y ahora luce moribundo. ¿Cuánto tiempo habría permanecido inconsciente?

Juliana alcanza una ventana y mira por ella. Ese sol traicionero la ciega y la hace pensar: "¿Qué hago aquí?". Y entonces recuerda a su amiga, Amanda. Voltea y no la ve. La busca con la mirada, pero solo alcanza ver viejos ebrios que tienen la panza descubierta.

Y cuando ve hasta donde ha llegado entonces recuerda a su padre. Él siempre lo apoyaba, pero ahora una lágrima recorre su rostro porque se da cuenta de que él no está aquí, ya no más, porque un ebrio con un carro se lo arrebató. Y ella no pudo hacer nada. Simplemente escapó.

Juliana mira la hora. Es hora de escapar.

domingo

Esa niña

Esa niña a la que odio que me cae demasiado, demasiado pesada. Es tan manipuladora, tan malcriada, tan arrogante.
Esa niña a la que odio se pasea y juega con sus muñecas y pretende ser una niña-buena, pero cuando le das la espalda te da una buena patada en el culo.
Esa niña a la que odio ya sabe insultar, y lo hace de mala manera, te dice insultos que ni yo podría decir, ella se vuelve buena cuando su madre está cerca.
Esa niña a la que odio es una entrometida. Ella suele interrumpir todo lo que hago y simplemente lo destroza.
Esa niña a la que odio siempre me exaspera porque siempre hace cosas que a uno lo sacan de su lugar, siempre despiertan mi furia y mi sinrazón.
Esa niña a la que odio desbarata y desordena todo lo que amo, todo lo que yo quiero llegar a conservar.
Esa niña a la que odio tiene el control total de la situación, porque todos piensan que por ser aún una infante entonces dice la verdad, y es inocente, no se dan cuenta acaso de que ella es perversa y tiene malas intenciones.
Esa niña a la que odio también me tiene cólera, porque yo a ella la pongo en su sitio y porque yo soy el único que se atreve a enfrentarla. Porque a mi esa cara de niña-buena no me funciona, porque sé lo que ella esconde detrás de esa mirada.
Esa niña a la  que odio está ahora a mi lado sonriendo, y yo no sé que querrá ahora, pero sé que no es nada bueno.
Esa niña, Esa niña, y lo peor de todo es que es parte de la familia.

jueves

Mentir

Mi mamá dice que debo mentir, pero ella me enseñó a no hacerlo. Papá dice que no prosperaré en la vida sino miento. Yo le respondo que mentir es malo, que al final una mentira se descubre, y cuando uno miente no puede dejar de hacerlo.

Mamá culpa a papá de que hayamos perdido nuestra linda casa en una zona bonita,  porque papá fue muy honesto, y que por él ahora tenemos que vivir en una casa grande en las afueras de la ciudad. Ella dice que estamos así por ser tan honestos, que solo triunfan los mentirosos y pone como ejemplo a unos tíos ricos que tengo, que su vida se basa en mentiras, y que por eso ellos se revuelcan en billetes y deshonestidad, pero que de todas formas eso no importa porque al final y al cabo tienen plata.

Conozco amigos que han mentido sin ningún remordimiento y son felices, siguen siendo hipócritas y siguen besando a sus enamoradas. Pero a mi no me gusta mentir, quizá para algunos sea una necesidad. Un escudo en el cual pueden encontrar refugio. Mentir será la solución del futuro. Mamá, yo no quiero mentir.

lunes

El regalo que esperé

Despierto feliz. Ella coge mi cabello, lo remueve, juega con él. Ella me besa tiernamente, ella aún me ama. Muerde sus labios y sonrié para mi. Soy su espectador favorito. Y entonces empieza a reir. "Qué pasa" "Todo esto hace que recuerde esos sueños de niña que tenía" "¿Por qué?" "Miranos, estamos acostados en la alfombra, el árbol está lleno de regalos y estoy contigo" "¿Eso soñabas?" "Sí, ¿te parece gracioso ahora?" "Me parece de lo más hermoso".

Ella se levanta, se acomoda el cabello, lo amarra en una coleta y alisa ese vestido blanco que le dio su abuela. Yo aún quiero seguir echado, y que ella esté aquí a mi lado. Ella va a la cocina y yo veo cómo se aleja. Voltea y me dedica una tierna sonrisa. Regresa con dos tazas de chocolate. Se sienta a mi lado.

Ella coge uno de sus regalos y comienza por romper la envoltura. Es una blusa de parte de su madre. Es hermosa como ella. Tiene una flor estampada. Una rosa.
Ahora me pasa un regalo que me mandó mi padre. Él siempre tiene malos gustos, siempre suelen ser agendas o cosas de señores viejos que yo termino por desechar. Pero esta vez, él coincide conmigo. Es una remera, un remera extraña pero bonita. Ella me mira curiosa y pregunta por qué miro tanto a la remera. "Mi papá nunca me regala cosas así".

Ella abre otro regalo. Este es de su hermano menor. Es una agenda. Una extravagante agenda. Lo abrimos y vemos que todo está en alemán. "Él quiere que aprenda alemán", yo me río del regalo. Ella me pasa uno para mi. Es de ella. Es una caja pequeña. Es algo liviana. "Ábrelo".
Con cuidado rasgo el papel. Voy desenvolviéndolo. Destapo la caja. Dentro hay un corazón de papel. Y en el fondo una nota. "Mi corazón es tuyo". Yo volteo, la miro y ella viene y me besa. Tú eres el regalo que esperaba.

sábado

Nada más

Y cuando el sol ilumina esos labios rosados que solo te pertenecen a ti, yo pienso en besarlos, en acariciarlos, pero tú solo sonríes y coqueteas conmigo, con esos ojos tan hermosos, tan grandes para alguien como tú.
Me aferro a tu mano porque no quiero que escapes, no quiero que te vayas, porque sé que es realidad todo esto, cuando antes todo simplemente era mentira.

Quiero caminar contigo, pero tú corres, y entonces empieza a llover, y te mueres de la risa, respiras hondo y volteas sonriente, y yo respondo esa sonrisa, y te digo "te amo", porque es lo único bien que sé hacer, y espero que nada de esto acabe. Porque sé que es un sueño, y entonces grito tu nombre, siseo, eres tan dulce.

Y esos cabellos como el sol son tan suaves y huelen tan bien, y te lo desacomodas, te gusta hacerlo, te gusta jugar con tu cabello, y me miras y me dices "¿Qué pasa?" y yo te respondo "nada, solo me quedé pensando" "¿En qué?" "En el amor" "¿El amor?" "Sí, porque ahora el amor para mi eres tú", y entonces te ríes y me das un beso, un beso eterno que parece de un ángel, y yo solo quiero que el sol no se vaya.